Día de lluvia.
Las hamacas vacías
sobre los charcos.

2 Comments:

Acosta Redón said...

Estimado Juan Carlos, sus obras están llenas de frecura matinal, como si se oliera el pasto húmedo de la mañana.
Lo felicito por su obras.
Este textos resume lo que se podría escribir por cada uno de sus Hks.
Sepa disculpar mi ausencia pero al estar en varios proyectos cuesta encontrar el momento para mirar el horizonte y ver la luz que se cuela a través de los techos de las casas cuando ya todo está de color amarillo-anaranjado y dar un suspiro como diciendo entender la grandeza del universo en tan pequeño acto.
Así se sientes sus haikus.
Un gran abrazo y gracias por el regalo de sus creaciones.
Atte.

Juan Carlos Durilén said...

Querido amigo:
Es gratificante comprobar que estos humildes poemas alcancen el cometido de conmoverlo, y provocar tanto elogio que espero merecer. Gracias por estar allí y compartir este camino: presencia y compañía. Regalo del corazón en la palabra.
Un abrazo.