Dos de mis haikus publicados en Autumn Moon Haiku Journal – Volume 1/2 – Spring-Summer 2018 – Editor: Bruce Ross



Flores silvestres,
también sobre las tumbas
la primavera.

Wildflowers,
also on the graves
Spring.


Hora de siesta.
Un canto de torcaza
en soledad.

Nap time.
The wood pigeon's trill
in solitude.




Traducidos al inglés por cortesía de la haijin amiga Leticia Sicilia Saavedra

Podéis acceder a la edición completa haciendo clic  aquí






Desnudos álamos.
Sobre el camino mustio
su sombra alargan.



Al haijin amigo albaceteño Carlos Blanc Portas


Moras al paso...
en mi mano, en mi boca
¡y en mi camisa!


Selección de haikus del libro “Gotas de luna” Publicados en la Revista Francófona de Haiku GONG Nº 58 (Enero – Marzo 2018)




Cielo estrellado.
La casa abandonada
huele a jazmín.

Ciel étoilé.
La maison abandonnée
sent le jasmin.

            Sobre el silencio
de las hojas caídas
llueve otra vez.

Sur le silence
des feuilles tombées
il pleut de nouveau.

Noche estival.
En medio del silencio
cae una fruta.

Nuit estivale.
Au milieu du silence
un fruit tombe.

         Día de lluvia.
Las hamacas vacías
sobre los charcos.

Jour de pluie.
Au-dessus des flaques.
Les hamacs vides.
     
El malezal
doblado por el viento.
Domingo a solas…

Les mauvaises herbes
ploient sous le vent.
Dimanche solitaire...

                                Noche templada.
En la magnolia abierta
toda la luna.

Nuit douce.
Dans le magnolia ouvert
toute la lune.

Hogar de ancianos.
Miradas al camino
cubierto de hojas.

Maison de retraite.
Coups d’ceil sur le chemin
couvert de feuilles.
     
            Luna de agosto.
Junto a esta misma estufa
mamá tejía.

Lune d’août.
Près de ce même poêle
ma mère tricotait.
      
En la hojarasca
ese pájaro yerto.
Más frío el aire...

Dans les feuilles sèches
cet oiseau sans vie.
L’air est plus froid...

            El sol y el viento
―en las sábanas limpias―
duermen conmigo.

Le soleil et le vent
―dans les draps propres―
dorment avec moi.
                                                           
En el andamio           
silban los albañiles.
Luna de día.

Sur l’échafaudage
les maçons sifflent.
Lune de jour.
                                                              
            Por la ventana
algo menos de cielo,
algo más de olmo.

Par la fenêtre
un peu moins de ciel,
un peu plus d’orme.
     
 Olor a lluvia...
 El sonido del cántaro
 mientras se llena.

Odeur de pluie...
Le son de la cruche
qui se remplit.
       
                                                                                         Brisa de otoño.
Las hojas al caer
tocan sus sombras.

Brise d’automne.
Les feuilles en tombant
touchent leurs ombres.

Leve sonrisa,
al cuarto del enfermo
entra la luna.

Léger sourire,
dans la chambre du malade
entre la lune.

            Teje en silencio.
A veces su mirada
no está en los puntos.

Elle tricote en silence.
Parfois son regard
s’éloigne des mailles.

 Plaza de barrio,
entre huellas de niños
las de palomas.

Place de quartier,
parmi les empreintes des enfants
celles des pigeons.
           
            Luna de marzo:
los sauces del arroyo
tocan su luz.

Lune de mars:
les saules du ruisseau
touchent sa lumière.
                               
Viento del sur
―aún no ha salido el sol―
olor a pan.

Vent du sud
―bien que le soleil ne soit pas levé―
ça sent le pain.
       
            Cae una hoja:
tiembla el cielo del lago
por un momento.

Une feuille tombe:
le ciel du lac tremble
un court instant.


 

Publicado por l’Association Francophone de Haïku
Del libro Gotas de Luna – Haikus – Ediciones del Autor - 2015
Traducción a cargo de Isabel Asúnsolo

Juan Carlos Durilén
Córdoba (Argentina), marzo 2018



Entrevista para la Revista Francófona de Haiku GONG Nº 58 (Enero-Marzo 2018)



Me entrevista su redactora, la amiga Isabel Asúnsolo

- Háblame de ti. Tu trayectoria. Cómo y cuándo descubriste el haiku.

     Parecerá algo poco frecuente, pero mi primer contacto con el haiku no fue a través de la lectura, sino escuchando un programa de radio. Lo anunciaron, lo leyeron y yo quedé fascinado. Se trataba de un haiku del maestro Bashō (más tarde supe que era uno de sus más celebrados haikus), traducido por Octavio Paz y Eikichi Hayashiya:

Este camino
ya nadie lo recorre.
Salvo el crepúsculo.
    
     En ese mismo momento sentí que el camino de verdad y belleza en la brevedad expresiva, que yo andaba buscando en mi poesía, era ese. Su luminosa naturalidad. Esto aconteció en 2001, y a partir de entonces mi objetivo se ha centrado casi exclusivamente en leer, aprender, profundizar y ejercitarme en su práctica.




Espantapájaros.
También él envejece
bajo este cielo.



Luna empañada.
La silueta borrosa
de los pinares.


Día feriado.
Por las calles desiertas
llueve en silencio.


Una a una caen
las flores del hibisco.
Se va la tarde.



Viento del norte.
En un hilo de araña
gira un insecto.