La perra al trote.
Unido a la jauría
uno en tres patas.

2 Comments:

El Ermitaño said...

Quizás el propósito de la jauría fuera tener un número impar de patas :)

Un gran abrazo, amigo mío.

Juan Carlos Durilén said...

Quizás, jejeje...
Me resultó gracioso que, pese a su tamaño y discapacidad motriz, trotara a su manera (y con el mismo afán), tras la perra en celo, junto con todo el resto de los competidores.

Gracias, Ermitaño, por tu renovada visita y detenerte a comentar.

Otro abrazo.