Surcan murciélagos
el cielo anochecido.
Duermen los pájaros.

8 Comments:

lena alondra said...

Querido Juan Carlos, este haiku me ha traído recuerdos, y como cada recuerdo de mi niñez y este para colmo, de Córdoba! me trae felicidad
me vienen a la memoria los paseos en familia durante las noches de nuestras vacaciones, mi padre diciéndome que si estiraba la mano hacia el cielo, casi casi podría tocar las estrellas...y tenía razón, parecían tan grandes, y tan cerca de la tierra, y tantas!!!
y una anécdota :) una tarde, casi anocheciendo, íbamos a la vuelta de la casita que habíamos alquilado, a comprar al almacén, y un murciélago pequeñito, me dio unas vueltas por sobre la cabeza! :)

qué lindo poder encontrar belleza en todo, verdad?
un abrazo enorme!

Juan Carlos Durilén said...

Hermoso recuerdo, Claudia.
Gracias por compartirlo y enriquecer lo que el propio haiku puede inspirar.
Es verdad lo que dices: la belleza puede estar presente en las cosas más simples y cotidianas.

Otro abrazo, amiga.

lena alondra said...

Juan Carlos, no me di cuenta de invitarte a ver el último post de blog, hay una foto justito de esas vacaciones en Córdoba, yo a mis cinco años, junto a mi papá, en una piedra en las sierras de Córdoba, sinceramente no recuerdo bien el lugar
espero que te guste :)
un gran abrazo!

http://lenalondra.blogspot.com.ar/2014/02/veinte-anos-no-es-nada.html

Juan Carlos Durilén said...

Gracias, Claudia.
Visitaré tu blog.
Sin duda, son recuerdos que quedan grabados más allá de las fotos.

Va otro abrazo, amiga.

fus said...

Admiro las personas que saben decir tanto con tan pocas palabras. Enhorabuena

un abrazo

fus

Juan Carlos Durilén said...

Muchas gracias, fus, por tu compañía y tus palabras.

Me alegra mucho saber que los momentos compartidos llegan de tal modo.

Un gran abrazo.

Xaro La said...

Cuántos contrastes nos traes en este haiku Juan Carlos, unos se activan con la oscuridad otros duermen para despertar al amanecer, movimiento y quietud y la mirada del haijin que capta y transmite esos momentos que la naturaleza revela

Un gran abrazo amigo JC

Juan Carlos Durilén said...

Hermoso tu comentario, querida Xaro.
Muchas gracias.
Tal como tú lo expresas: la naturaleza parece no descansar, con sus criaturas diurnas y nocturnas.
Y nuestro regocijo de poder ser testigos de esas maravillas.

Otro abrazo a ti, amiga.