En homenaje al pueblo japonés, con esperanza...



Otra mañana.
Pétalos de sakura
sobre las ruinas.

13 Comments:

mercè said...

un oculto y sentido homenaje a los que lo han perdido todo...
muy bello, adornando la cruda realidad con un halo de poesia.
color rosado, da nueva amanecida a la esperanza !!

gracias por sentir como sientes, y hacernos partícipes de ello,a todos los que venimos a visitarte !!

un gran beso

Juan Carlos Moreno said...

me uno a tu homenaje amigo

y año con otro haiku:

puesta de sol-
la telaraña une
dos yemas de cerezo

....y valga esa telaraña del cerezo que une dos yemas, a punto de florecer, como un homenaje al pueblo japonés, indómito, sufrido y que, como una araña, tejerá de nuevo su futuro.

abrazos

Juan Carlos Durilén said...

Mil gracias, Mercé, por acompañar este humilde homenaje, tan sencillo como sentido, como tú bien dices.
Por encima del dolor, de la pérdida, de la desolación, nos queda esta siembra de esperanza en ese símbolo de renovación que el pueblo japonés, en especial, siente en el cerezo que florece...

Otro beso para ti.

Juan Carlos Durilén said...

Gracias, querido tocayo, por unirte a este pequeño homenaje al pueblo japonés, con un haiku tan delicado y tan significativo.
Agradezco tu grata visita y tu aporte.
Seguramente ese pueblo nos dará otra lección histórica de fortaleza y recuperación.

Un abrazo.

J. C. said...

Bella Hk.

Saludos querido amigo.

Helena said...
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Leti Sicilia said...

Me uno a tu sentir Juan Carlos. Seguro que el pueblo japonés volverá a florecer como sus preciosos cerezos.

Un beso.

Juan Carlos Durilén said...

Muchas gracias, J.C.
Por tu visita y por tu saludo.
Agradezco, además, que nos acompañes en este tan modesto homenaje.

Un fuerte abrazo.

Juan Carlos Durilén said...

Gracias también a ti, Leti, por tu compañía y por unir tus buenos deseos a los nuestros.
Como tú dices, en el corazón de ese pueblo volverá a florecer la vida, como sus cerezos.

Otro beso.

Claudia Bakún said...

Muy hermosos versos, Juan Carlos, en este sentido homenaje al pueblo japonés, al que me sumo.
Un gran abrazo

Juan Carlos Durilén said...

Gracias por tus palabras, Claudia, y mil gracias por tu adhesión.
Aunque a veces un haiku no alcanza, va el corazón en él.
Tu compañía lo demuestra.

Un beso.

DeaBea said...

Muy bello mensaje, desde una mirada especial.

Juan Carlos Durilén said...

¡Muchas gracias, Bea!
Aprecio mucho tu compañía y sé que también tu corazón está fuertemente unido a este mensaje de esperanza.
Ojalá tantas voces lleguen como las mil grullas de origami a cumplir el deseo de bienestar para toda esa gente...

Un beso.