Tarde de abril.
Sobre los viejos muros
cambian las sombras.

10 Comments:

J. C. said...

Una joya.

Admirable síntesis.

Lo saludo con las manos juntas.!!!

Juan Carlos Durilén said...

Muchas gracias, J.C.
Por su sensibilidad que promueve tan grato concepto.
Sólo procuro ser un fiel
"transcriptor" del aquí y ahora, porque el haiku está allí, no en mí...

Un gran abrazo.

mercè said...

las sombras siempre nos acompañan, y el dia que no haya sombra, no habrá luz..., los muros permanecen, pero el tiempo los va erosionando. una dualidad de conceptos, para este exquisito haiku.

un gran beso.

Juan Carlos Moreno said...

Excelente haiku amigo

las sombras cambian bajo el viejo muro que acumula años impertérrito.

Me ha gustado mucho

Un Abrazo

Juan Carlos

Juan Carlos Durilén said...

Agradezco, Mercé, tu meduloso concepto.
Tu visita y tus palabras no hacen otra cosa que embellecer lo que el haiku pretende trasmitir.

Un beso.

Juan Carlos Durilén said...

Una alegría tenerte por aquí, querido amigo.
Muchas gracias por tu comentario tan amable, como siempre.
Lo que alienta a continuar por este camino que compartimos.

Un fuerte abrazo.

Elsa said...

Tarde de abril.
Sobre los viejos muros
cambian las sombras.

Me gusta tu haiku, Juan Carlos.
Contrastes, historia, movimiento, nostalgia ... Muy evocador.

Besos

Juan Carlos Durilén said...

Gracias, Elsa, por tu compañía.
Y un hondo placer que este haiku provoque en ti todas esas sensaciones.
Tu palabra y tu visita son siempre motivo de alegría.

Un beso, desde este otoño...

Veronica Curutchet said...

En abril, las tarden se hacen tibias y las sombras bailan trayendo recuerdos de niñez.
Me ha conmovido tanto este Haiku. me lo guardo en mi corazón si me permites.
Es precioso!

Verónica

Juan Carlos Durilén said...

¡Cuánto agradezco tu visita y tus palabras, Verónica!
Y me siento muy honrado que guardes este haiku en tu corazón. Es un gran halago y un placer compartirlo de esa manera.

El agradecido soy yo.

Un beso.