Vieja pared.
En esa telaraña
una hoja seca.

17 Comments:

bibi said...

Aquí estoy disfrutando siempre de tus hks.
Gracias Juan!

un beso

El Ermitaño said...

Hermoso haiku. Son sabor a paso del tiempo, quizás, a nostalgia. El paso del tiempo... una asignatura que cuesta aprobar. ¡Ay! Un abrazo, Juan Carlos y gracias por compartir. _/\_

Rafael Castillo Morales said...

Me trae a la memoria esos viejos cortijos abandonados de mis largos paseos... Gracias por tu hermosa sensibilidad.

Leti Sicilia said...

Es un placer pasear por tu blog y encontrar haikus tan lindos como este.Gracias.

Un beso.

Juan Carlos Durilén said...

Gracias a ti, Bibi.
Por esta nueva visita y por tus palabras que siempre son un estímulo.

Nos seguimos leyendo y acompañando.

Otro beso.

Juan Carlos Durilén said...

Aprecio mucho tu comentario, amigo ermitaño. Puedo comprobar que el haiku alcanza a trasmitir lo percibido y sentido.

Un placer compartirlo con espíritus como el tuyo.

Un abrazo.

Juan Carlos Durilén said...

Amigo Rafael:
Agradezco tenerte por este humilde rincón, tanto como haberte hecho rememorar algún detalle de tus paseos.

Me alegra compartir esta mirada.

Un abrazo.

Juan Carlos Durilén said...

Muchas gracias, Leti.
Tus palabras me reconfortan y me animan a seguir en este camino que compartimos.

Aprecio mucho tu compañía.

Un beso.

Elsa said...

Vieja pared.
En esa telaraña
una hoja seca.

Un paseo por el tiempo, a través de este haiku.

Es un gusto visitarte, Juan Carlos.

Un beso

Juan Carlos Durilén said...

El placer es mío, Elsa. Utilizando una vieja frase.
Es verdad: creo que todos de algún modo guardamos algún recuerdo de nuestros tiempos, de algún viaje o caminata. Por eso esta mirada a un pasado más o menos lejano.

Gracias. Otro beso para ti.

J. C. said...

Bella observación.

Un abrazo.

J. C. said...

Bella observación y exquisito haiku.

Un abrazo.

Juan Carlos Durilén said...

Muchas gracias, J.C.
Me alegra que la sencillez del motivo presentado, tenga el poder evocador suficiente como para inducir tan amables palabras.

Un fuerte abrazo, amigo.

Gloriab said...

!!! Tus Haiku, se ven, que maravilla !! Me recordaste a la vieja casa de mi abuela en Carmen de Areco, con paredes de ladrillo y telas de araña. ! Gracias !!

Juan Carlos Durilén said...

Muchas gracias, Gloria.
Me complace saber que has recorrido, una vez más, este rinconcito.
Y un placer que el haiku te haya traído a la memoria esa grata evocación familiar.

Aprecio mucho tu comentario.

Un beso.

Haikusan said...

Me sabe a tardes de lluvia en el desván de mi abuela.

Te sigo

http://desvandehaikus.blogspot.com/

Juan Carlos Durilén said...

Muchas gracias, Haikusan.
¡Bienvenido!
Aprecio mucho tus palabras y tu compañía. Desde ya, yo también te sigo.

Un abrazo.