Julio/2011

21 Comments:

Antonio said...

Precioso y sutil, a la vez, el haiku, oponiendo, por así decirlo, esas dos "hojas", la del papel y la de los árboles.

Un abrazo.

Juan Carlos Durilén said...

Muchas gracias, Antonio, por tu visita y tus palabras.
También hay sutileza en tu comentario tan generoso y acertado.
Agradezco esta afinidad que el haiku puede generar.

Otro abrazo.

Leti Sicilia said...

El silencio de unas hojas y el sonido de otras, muy lindo momento el que transmites.

Un abrazo.

Juan Carlos Durilén said...

Aprecio mucho tu comentario, Leti.
Es bueno saber que el haiku trasmite lo percibido.
Siempre me ha apenado un poco ese ruido a papel de las hojas resecas por las heladas.
A pocos metros de casa hay un enorme álamo plateado. Conserva algunas hojas, todavía. El viento pasa y produce ese ruido, además, de las que arrastra por la acera y la calzada...

Quise guardar ese "ruido de papel" en un haiku.

Gracias, amiga. Otro beso.

J. C. said...

Solo puedo sumar con mi aprecio a lo expuesto en los comentarios que preceden.
Bello.

Gracias por el hermoso regalo.

Un abrazo. _()_

Juan Carlos Durilén said...

Gracias, J.C., por ese aprecio manifiesto, adhiriendo a los comentarios de la buena gente que te ha precedido.
Es propio del haiku este afecto y la compañía de gente sensible como tú. Me siento agraciado.

Un fuerte abrazo.

Diente de león タンポポ said...

Precioso, Juan Carlos ... está bien recibir un soplo de frío en este verano de España ... me inspira.

Un abrazo. Toñi

unsui said...

Qué bien captada esa situación!
Precios!
Un abrazo
j

Mirta Gili said...

hojas heladas.
un ruido de papel
se lleva el viento


Juan Carlos.

No produce el mismo efecto el viento en unas hojas como en otras.

Contrapones bellamente (incluyendo kigo) la quietud de esas hojas heladas, inmóviles, con la levedad de una hoja de papel a merced del viento.

Bello instante, de fina y profunda percepción.

Un abrazo fuerte.

Veronica Curutchet said...

Que plácer recorrer estas hojas!

Juan Carlos Durilén said...

Muchas gracias, Toñi.
Es bueno esto de compartir estaciones. A mí me llega algo de tu verano y a ti este "soplo de frío" que te trasmite el haiku.

Un beso.

Juan Carlos Durilén said...

Mucho agradezco, Unsui, tu visita y que te hayas detenido a comentar.
Gracias por tu apoyo.
Me alegra poder compartir esta mirada invernal.

Un gran abrazo.

Juan Carlos Durilén said...

¡Hermosas tus palabras, querida Mirta!
Gracias por expresar tan bellamente la sensación que en ti ha provocado el haiku.
De esta manera esta modesta composición se enriquece.

Muchas gracias, amiga.

Nos seguimos leyendo. Un beso.

Juan Carlos Durilén said...

Una vez más, el placer es mío al contar con tu compañía, Verónica.
¡Cuánto encierra tu breve comentario!
Me complace saber que estas "Hojas..." tienen cabida en tu corazón.

Un beso.

luiz gustavo said...

sem vento
as gaivotas pequenas
não podem flutuar

***

também sem vento
o verdejante arrozal
parece encolher

Juan Carlos Durilén said...

Boa vinda, Luiz Gustavo!
Lamento no dominar mucho el portugués, pero nos entendemos.
Gracias por sumarte a este espacio y gracias por tus aportes de haiku:

"Sin viento
las pequeñas gaviotas
no pueden flotar"

Una atenta mirada al espacio que te rodea. Me gustó.

Muitos cumprimentos!

Veronica Curutchet said...

precioso haiga! un abrazote!

Juan Carlos Durilén said...

Muchas gracias, Verónica.
Por esta nueva visita y por tu apoyo, siempre generoso.
Me satisface saber que esta conjunción de imagen y haiku haya tocado tu sensibilidad.

Nos seguimos leyendo y acompañando.

Un beso.

Veronica Curutchet said...

Que así sea Juan Carlos! sigue adelante mostrando esos instantes maravillosos que ven tus ojos y despíerta los corazones!

mi admiración!

Clad Vallejos said...
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Juan Carlos Durilén said...
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