En la llovizna,
con su sonrisa helada
la estatua viva.

10 Comments:

Gloriab said...

Que excelente observador que sos !!!! cada día, mas para el asombro !!
Un abrazo

Juan Carlos Durilén said...

¡Cuánto aprecio tu comentario, querida Gloria!
Siempre es grata tu compañia y tu estímulo, pero seguramente vos, allí en Buenos Aires, también habrás tenido oportunidad de hacer alguna observación parecida.
Admiro mucho a estos actores-estatuas (llamados "estatuas vivas o estatuas vivientes"). Una expresión de arte que demanda sacrificio, voluntad y dedicación, que no es poco.
Tienen sus códigos. Y en este senryû destaco, precisamente, el clima adverso a la que estaba expuesta esta muchacha.

Otra vez, gracias.

Otro abrazo.

Leti Sicilia said...

Has sabido transmitir de forma muy linda la dedicación y el esfuerzo que estas personas dedican a su labor, gracias Juan Carlos.

Un fuerte abrazo.

Juan Carlos Durilén said...

Gracias a ti, querida Leti.
Como podrás apreciar, no me puedo sustraer a la atracción de añadir algún senryû, de vez en cuando.
A los que habitamos la ciudad se nos presentan con frecuencia estos "haikus urbanos". Postales en que la naturaleza humana está presente.
Aprecio que esta composición te haya trasmitido un momento que me pareció digno de destacar.

Gracias por tu nueva visita.

Un beso.

Veronica Curutchet said...

Al mirar una estatua siempre pienso, valga la redundancia, en cuáles serán sus pensamientos, sus vibraciones.
Me ha encantado este haiku!
un abrazo,
Verónica

Juan Carlos Durilén said...

Gracias, Verónica.
Coincido contigo. Un ser humano que toma la figura de alguien y la hace suya. Representándola, por lo general, estáticamente.
Y frente a ese silencio, uno no puede dejar de preguntarse por los sentimientos de ese actor o de esa actriz, tan físicamente expuestos y, al mismo tiempo, tan llenos de misterio...

Aprecio tu visita y por haberte detenido "junto a esta estatua..."

Un beso.

Claudia Bakún said...

realmente es una aguda y sumamente expresiva mirada la que transmite este momento con las palabras justas, que nos permiten inferir millones de cosas de esa sonrisa, de ese frío...
Bien, Juan Carlos! Un abrazote

Juan Carlos Durilén said...

Gracias por detenerte aquí, Claudia, y dejar tu impresión.
Tus palabras describen una sensación muy acorde con lo que la composición pretende trasmitir.
Celebro que así sea.

Otro abrazote para vos.

dolores fernández said...

Bello y palpitante.

Juan Carlos Durilén said...

Muchas gracias, Dolores.
Bienvenida a "Hojas de Haiku".
Aprecio mucho tu concepto, y espero que el blog siga contando con tu grata compañía.

El propósito del mismo es, precisamente, acercar afinidades y ofrecer un puente espiritual.

Un abrazo.