Ya están aquí.
Sus plumas guardan algo
de nube y mar.

8 Comments:

El Ermitaño. said...

En la impermanencia,
en el constante devenir,
se oculta, silencioso,
lo inmutable.

Todo cuanto ahora es
lo es por lo que fue antes.

Precioso, amigo Juan Carlos.
Desde Madrid, un abrazo.

Gloriab said...

Hermoso Juan Carlos, es como si estuviese acariciando las plumitas de una golondrina.
Unabrazo.

Juan Carlos Durilén said...

Muchas gracias, querido amigo.
Expresar tal reflexión con la belleza de tus palabras, eso también es poesía.
Aprecio mucho tu visita, siempre grata.

Otro abrazo, desde esta primavera.

Juan Carlos Durilén said...

Querida Gloria:
Veo que he podido trasmitir este momento. Son ellas, precisamente, las que han regresado, una vez más, atravesando cielos y mares.
Me nace una alegría especial al verlas de nuevo, tras su largo viaje. Es como si la primavera quedara "oficialmente" inaugurada...

Gracias, amiga, por tu compañía.

Un abrazo.

Josefa said...

La venida de las golondrinas parece traer mensajes de otras tierras.
Precioso haiku.
Un beso con todo cariño.

Juan Carlos Durilén said...

Es un placer tu visita y tu comentario, amiga Josefa.
Es verdad. Siento una particular simpatía por esta avecilla. Tengo la sensación que disfruta de su vuelo. Que va más allá del uso meramente práctico del mismo. Es hermoso verla en esa especie de danza aérea, con sus planeos y círculos... regresando de su largo viaje.

Gracias por tu visita.

Un beso.

Rafael Castillo Morales said...

Juan Carlos: tus palabras iluminan mi camino. Gracias por tu constante inspiración. Un abrazo.

Juan Carlos Durilén said...

Muy amable, Rafael.
Agradezco tu visita y tan hermosas palabras.
Es un honor para mí saber que estos versos iluminan tu camino.
Tu generosidad alumbra el mío.

Un abrazo.