Primavera 2011

Plaza Alem - Córdoba - Argentina (Foto del autor)

8 Comments:

Veronica Curutchet said...

qué divino Juan! felicitaciones!
lo twitteo para compartirlo!

Verónica
desde JARDIN HAIKU, El Arte de Vivir el Instante

Juan Carlos Durilén said...

Muchas gracias, Verónica.
Tu visita y tus palabras siempre tienen el encanto de lo espontáneo.
En ese compartir del que tú hablas está también la esencia del haiku, que va más allá de lo expresado.

Un beso.

Julián said...

Los horneros es uno de los pájaros que más admiro. Su tenacidad y su amor para hacer una casita me emocionan. El poema no es menos emocionante, vale decirlo.

Juan Carlos Durilén said...

Gracias, Julián.
Por tu nueva visita y tu amable comentario.
Coincido con vos en admirar a ese pájaro. Me detuve a dejar grabada la imagen de su labor ejemplar. Al pie, por una baldosa rota emergían dos hojitas tiernas. Ambos repondían a ese llamado ineludible de la primavera.

Un abrazo.

Josefa said...

Que captación mas perfecta del momento e imagen.
Precioso. Es un placer.

Juan Carlos Durilén said...

Gracias, Josefa.
El hornero es quizás el pájaro emblemático de nuestra Argentina.
No tiene colores llamativos, pero cuando canta lo hace siempre con su pareja, combinando y alternando sus gorjeos. Un verdadero dúo. Sobre todo, después de una lluvia.
Pero lo que más se destaca es con qué esmero y dedicación construyen su casita de barro. Fuerte y segura. Siempre con su entrada mirando al norte, al reparo de las lluvias y los vientos del sur.
Son admirables.
Este es mi humilde homenaje en esta flamante primavera.

Aprecio tu compañía, amiga.

Un beso.

Leti Sicilia said...

¡Precioso! Me gusta mucho este momento. Una vez más logras compartir un instante delicioso de forma muy linda. Gracias.
Espero que la primavera llegue cargada de buenas vibraciones.

Un beso.

Juan Carlos Durilén said...

Aprecio mucho tus palabras, Leti.
Sin duda, cada estación con su belleza, pero este renacer formidable de cada primavera, tiene el encanto de la vida en flor, exultante, incontenible...
Motivos sobran; solo falta poder expresarlos de la manera más fidedigna posible. Bueno, este es siempre el desafío del haiku.

Gracias, amiga.

Un beso.