Pasó el ciclón.
Vuelo de golondrinas
sobre el desastre.

11 Comments:

Gloriab said...

!!! Pobrecitos los pájaros !!! Volaban desorientados, perdiendo muchos nidos por el viento. Lo pintas muy bien en tu haiku.Un abrazo.

Xaro La said...

Aunque da penita, muy buen haiku JC se siente el desastre desde el vuelo de las golondrinas.

Un abrazo

Luezei said...

Más allá del trágico suceso que les tocó padecer allí en Córdoba,Juan Carlos,muy logrado tu haiku,seguramente las golondrinas se asombraban por la magnitud del desastre;ojalá recuperen rápidamente la normalidad en los distintos lugares afectados.

Un fuerte abrazo

Juan Carlos Durilén said...

Gracias, Gloria, por tu nueva visita.
Así es. La naturaleza desata sus fuerzas y no repara en los daños que se autoinflige. Y nosotros en ella.
Tanta furia, tantos árboles dañados, caídos, desgajados, nidos, huevos, pichones, en la maraña del desastre. Basura de toda índole. El cielo aún plomizo y contra él, las golondrinas, girando y girando, padeciendo también esos efectos devastadores.
Su vuelo era una imagen de ternura y de confusión, a un mismo tiempo, en medio de ese silencio en el que solo se escuchaban las sirenas...
Bueno, ya pasó. La vida continúa.

Gracias, amiga.

Un beso.

Juan Carlos Durilén said...

Muchas gracias, Xaro, por tus palabras y tu compañía.
Pienso en esa ola polar que padece Europa, mientras aquí la devastación, aunque en una región más acotada, como consecuencia de un verano terrible. Los extremos.
Aprecio que el haiku haya alcanzado a dimensionar en parte esas horas de zozobra.

Un beso.

Juan Carlos Durilén said...

Gracias, Luezei, por pasar por aquí y detenerte.
Y gracias también por tus buenos deseos. De a poco todo volverá a la normalidad, aunque hay daños severos como el que ha sufrido esa gente que lo ha perdido todo (en algunos casos, hasta la vida). Y todos aquellos árboles, centenarios algunos, arrancados de cuajo o muy dañados. El paisaje ha cambiado.
Pasará el invierno y la primavera volverá a llenar de esperanza y de verdes este mismo paisaje. Y otra vez los pájaros, y otra vez las flores...

Aprecio tu apoyo.

Un fuerte abrazo.

Josefa said...

A pesar del desastre, Veo el vuelo de las golondrinas como un signo de Esperanza que ayude a empezar de nuevo. Así siento este hermoso haiku. besos.

Josefa said...

A pesar del desastre, Veo el vuelo de las golondrinas como un signo de Esperanza que ayude a empezar de nuevo. Así siento este hermoso haiku. besos.

Juan Carlos Durilén said...

Muchas gracias, Josefa.
Por tu compañía y tus palabras cargadas de esperanza.
Poco a poco todo vuelve a la normalidad. Los árboles retoñarán, las familias afectadas deberán recomenzar. La vida se renace a sí misma.

Un beso.

Rafael Castillo Morales said...

Terrible, pero la vida sigue, las golondrinas. Trágico y hermoso. Dos caras de nuestro acontecer.
Ánimo!!! y un abrazo.

Juan Carlos Durilén said...

Gracias, querido Rafael.
Tal como tú dices: la vida sigue...
La vida que no ceja de sembrar esperanza y restañar heridas.
Aprecio mucho tu visita y tus palabras.

Otro abrazo.