Cielo de octubre.
Se traslucen al sol
las hojas nuevas.

8 Comments:

maria del carmen nazer said...

Hola juan Carlos .
Bellísimo haiku de bienvenida a Octubre. Acá se le dice "Caraí octubre" quiere decir señor octubre. Es un mes para tener cuidado . ( son leyendas )
Un abrazo gigante.

Juan Carlos Durilén said...

Gracias, María del Carmen.
Bueno, entonces, ¡bienvenido Caraí octubre! Me encantan las leyendas...

Hay que pasar agosto y también octubre, ¿no, amiga? jejeje...

Otro gran abrazo.

Xaro La said...

Oh ese mirar del haijin, que bien captada ese momento, con luz, su color y transmitiendo sin decirlo el paso del tiempo, felicidades JC una sorpresa en cada haiku

Un gran abrazo

Juan Carlos Durilén said...

Muchas gracias, querida Xaro.
Hermoso tu comentario.
El haiku como punto de encuentro de miradas afines. Por allí, con tu otoño en que las hojas caen ya marchitas; por aquí, con estas hojas tiernas, flamantes al sol, de ofrenda primaveral...

Otro abrazo, amiga.

紅葉 momiji said...

Hermoso haiku. Y qué curioso. Al comenzar al leer tu haiku "cielo de octubre" y seguir con "se translucen al sol las hojas" inmediatamente estaba esperando algo así como "marchitas"... Aunque supusiera un doble kigo. Cuestión de latitudes... :)

Y me has hecho pensar ahora en ese sol que se transluce al comienzo y al final del invierno, del verano, en las hojas que nacen, mueren.

Un abrazo grande

Juan Carlos Durilén said...

Gracias, momiji. Es muy cierto lo que dices. De pronto, la diferente situación hemisférica y su correlato en las estaciones, confunde, aunque más no sea momentáneamente. El mismo sol (que ya no es el mismo), transparentándose en estas hojas nuevas y, casi de igual modo, en aquellas marchitas. Un mismo fenómeno que la naturaleza trasunta con tonos distintos e idéntica belleza: la vida, siempre...

Otro gran abrazo, amigo.

Josefa said...

Un haiku para octubre en el que veo un cielo azul y el contraste de unas hojas que mueren y otras que nacen.
Un abrazo querido amigo.

Juan Carlos Durilén said...

Así es, querida Josefa.
Por esta parte del mundo, todo renace.
Los verdes, los colores, la vida, en suma...

Gracias por pasar y detenerte en nuestra primavera.

Un beso, amiga.